Jaula

Dibujo de Boyan Donev

Disponible

Aquí no hay llave.
No hay puerta.
Ni siquiera un muro — solo una reja hecha con la forma misma de la cabeza.

Esta es una prisión construida desde dentro.

No son otras personas las que te detienen.
Nadie te ha encadenado — ni un opresor, ni un Estado, ni una época.
Aquí los pensamientos han creado las rejas.
Las experiencias.
Los hábitos.
Los miedos que no soltamos porque ya no sabemos quiénes somos sin ellos.

Observa:
La jaula no duele.
No aprieta.
Incluso es lisa, ordenada, racional —
tan “razonable” que parece normal.

«Yo soy así.»
«Así estoy hecha.»
«Esta es mi naturaleza.»

Las prisiones más crueles son precisamente estas —
las que llamamos “nosotros mismos”.

La cabeza es transparente.
Todo se ve.
Pero no hay vacío para que entre algo nuevo.

El círculo superior — esa tapa, como una escotilla —
es lo único que insinúa esperanza.
Una señal tenue de que algún día, desde dentro,
algo pueda desenroscarse,
abrirse,
y dejar que entre la luz.

No con violencia.
No con un martillo.
Sino en silencio.
Con una pregunta que surge de repente:
«¿Y si no soy la jaula?
¿Y si simplemente he olvidado que puedo salir?»

Este dibujo no grita.
No protesta.
No explica.

Recuerda.
Que la libertad nunca está afuera.
Siempre es una decisión interior.

Lia

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