Pasado, Presente, Futuro

Dibujo de Boyan Donev

Disponible

“Pasado, Presente, Futuro”…

Los postes de telégrafo — tres cruces.
Tres tiempos.
Tres generaciones.

En el primero — el Pasado.
La figura está atada, clavada, pero resiste.
Es la generación de hombros encorvados, de manos pesadas — gente que lleva la vida como carga, no como oportunidad.
Son aquellos que conocieron hambre, guerras, construcciones, el apretón del cinturón con alambre.

En el segundo — el Presente, más atrás, más pequeño.
Todavía atado.
Todavía en el poste.
Pero ya cansado, no heroico.
Aquí no hay ideales.
Hay supervivencia.

Y el tercero…
El Futuro está más lejos.
Apenas esbozado.
Todavía es una cruz.
Todavía es un poste.
Todavía espera una figura humana.

Es decir, la historia continúa.

Pero mira las líneas…

El poste no es solo un poste.
Es la cruz del mundo moderno.
Ya no somos crucificados por la fe.
Somos crucificados por la energía, el progreso, las fábricas, las ciudades.
Nuestros cuerpos están entrelazados con los cables, como si fuéramos parte del sistema, y no de la naturaleza.

Y detrás de ellos — la ciudad.
Gris. Sin rostro.
Como una fábrica de destinos.

Y todo es terriblemente silencioso.

No hay gritos.
No hay sangre.
No hay gesto dramático.

Esto no es una crucifixión.
Es resignación.
Lo más aterrador de todo.

Este dibujo dice:
El hombre siempre intenta ser más alto que sí mismo.
Y siempre termina — atado a su propia invención.

El pasado nos lleva.
El presente nos sostiene.
Y el futuro espera — para ver si seremos humanos o
conductores de la sinrazón.

Lia

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