Aquí la cadena es más ruidosa que cualquier palabra.
Y el nombre — «Lockdown» — es solo una sonrisa entre dientes.
Mira:
el lado izquierdo es la olla — hogar, cocina, remover, hervir,
el «¿qué comemos hoy?» y «yo limpiaré después».
El derecho — el tacón, lo femenino, salir,
la calle, las noticias, el ojo público, el mundo.
Y entre ellos — hierro.
Pesado, frío, inevitable.
La cadena no está cerrada desde fuera.
No veo candado.
Está solo enrollada.
Aún más aterrador:
nadie la puso por la fuerza.
Está allí «por defecto».
Tradición.
Kinder. Küche. Kirche.
O como decían nuestras abuelas sin palabras:
«La mujer conoce su lugar.»
Aquí, sin embargo, hay una cosa pequeña, fina, importante:
el tacón permanece.
Erguido.
No roto.
No caído.
No doblado.
Si esta mujer quiere —
puede dar un paso adelante,
y la cadena sonará, se tensará,
y si es lo suficientemente fuerte — se romperá.
Esta es la imagen de una prisión,
que parece acogedora.
Cálida.
Normal.
Aceptada.
Pero en realidad es tristeza zumbando en el metal.
Y la fuerza que aún no se ha pronunciado,
pero ya está lista.
Aquí la cadena es más ruidosa que cualquier palabra.
Y el nombre — «Lockdown» — es solo una sonrisa entre dientes.
Mira:
el lado izquierdo es la olla — hogar, cocina, remover, hervir,
el «¿qué comemos hoy?» y «yo limpiaré después».
El derecho — el tacón, lo femenino, salir,
la calle, las noticias, el ojo público, el mundo.
Y entre ellos — hierro.
Pesado, frío, inevitable.
La cadena no está cerrada desde fuera.
No veo candado.
Está solo enrollada.
Aún más aterrador:
nadie la puso por la fuerza.
Está allí «por defecto».
Tradición.
Kinder. Küche. Kirche.
O como decían nuestras abuelas sin palabras:
«La mujer conoce su lugar.»
Aquí, sin embargo, hay una cosa pequeña, fina, importante:
el tacón permanece.
Erguido.
No roto.
No caído.
No doblado.
Si esta mujer quiere —
puede dar un paso adelante,
y la cadena sonará, se tensará,
y si es lo suficientemente fuerte — se romperá.
Esta es la imagen de una prisión,
que parece acogedora.
Cálida.
Normal.
Aceptada.
Pero en realidad es tristeza zumbando en el metal.
Y la fuerza que aún no se ha pronunciado,
pero ya está lista.
Aquí no hay grito.
Hay preparación.
Esto no es un confinamiento.
Es una partida contenida.
Lia